2º día: Shibuya y Harajuku
Bueno, hoy hemos empezado con lo guapo a lo grande.
Nos hemos ido para Shibuya, que viene a ser Plaza Catalunya en Barcelona, la gente se reune ahí, ambiente, movimiento, tiendas, mucho neón y mucho cartel.
Shibuya tal como sales del metro
Hemos descubierto algo muy importante al poco de llegar: la grandísima mayoría de las jóvenes japonesas están BUENÍSIMAS. Pero vamos, que lo rompen, yo no he visto un percal así en la vida. También hay que decir que andan raro de cojones, visten extraño y llevan unos tacones que, señoras, no son normales. Lo que no quita que estén de postín.
Somos divinas y andamos raro
Nos hemos metido en los almacenes 109, que vienen a ser como 10 o 11 plantas de ropa para chicas rellenas de modelos divinas de la muerte. Curioso, y como siempre, grande.
Más tarde hemos estado en un recreativo cachondo, en Mandarake, que es una tienda de manga a lo brutísima, con millones y trillones de tomos por ahí tirados, y comiendo escalopa de cerdo con arroz, sopa y soja on the rocks.
Enric y yo simulando comer arroz
Al rato henos aquí tirados en medio de la plaza grande de Shibuya, que nos encontramos con un tío de Alicante! Que si lleva un año aquí y tal. Nos manda hacia Harajuku, la zona de la moda de joven y del templo Meiji, y para allí que nos vamos.
Hemos estado en el jardín Yoyogi (sí, sí, eres muy gracioso con lo de Yobubu) pero no hemos podido ver el tempo Meiji que estaba cerrado. Volveremos a probar.
Harajuku es realmente la zona de moda, jamás, jamás de los jamases, habéis visto tantas y tantísimas tiendas tan grandes y tan juntas. La peña que disfrute con el tema de la ropa de marca lo fliparía. No se parece a nada que tengamos en España, es, como vengo diciendo un par de días, tiendas de ropa a lo grande. Dignos de mención las y los fashion victims, la peña extremada a saco. Sorry pero no tenemos fotos.
Hemos vuelto a Shibuya, nos hemos comido un heladito y hemos echado unas partidas más en las maquinicas. Shibuya durante la tarde/noche es para fliparlo. Una cantidad de gente exagerada y mucha luz de neón. Y más gente, y más luz. Y mucha más gente.
Iñaki y un helado. Sin más interpretaciones.
Son hormiguitas
Y vuelta al hotel y aquí estoy picando tecla. Y tal.

















