1º día: el viaje, esta vez sí
Bueno, esta vez así, ya tengo el trasto este enchufao a la wireless del cutrehostal, así que vuelven los acentos y mi particular aproximación a la corrección gramaticoortográfica.
Con algo más de tiempo voy a tratar de narrar el viaje de marras con un mínimo de detalle.
Pues nada, nos plantamos los cuatro japonautas en el Prat sobre las 6 de la mañana. Como los franceses son gente eficiente y tal, embarcamos sin ningún contratiempo. Ni pitar en el detector de metales, oiga. Nos montamos en el avioncico rumbo a París, y allí que nos plantamos en horita y media.
El avión hacia París
Una vez en París, y valiéndome de mi tristemente oxidado y ridículo dominio del idioma francés (no se me ocurría otra manera simple de decirlo que no diese lugar a burla), nos plantamos en la puerta de embarque para el aeropuerto de Narita. Esta vez, eso sí, con algún contratiempo: una cámara de fotos y unas monedas traicioneras le valieron a Iñaki un sobeteo solemne por parte de los eficientes cuerpos de seguridad galos durante la prueba del detector. Nada grave por suerte.
La terminal 2F del Charles de Gaulle (París)
En cualquier caso pudimos subir sin mayores problemas al avión hacia Tokyo. Un avión mucho más grande, eso sí, y un viaje mucho más duro, eso también. 12 horitas encajado en tu metro cuadrado de avión acaba con el aguante, los nervios, la buena cara y la salud del más pintado. De no ser por las pantallitas interactivas situadas en cada asiento la cosa habría sido totalmente insoportable: se podían ver pelis actuales (Separados, Super Nacho, algunas de ellas dobladas en un mexicano tan terrible que acabé viéndolas en gabacho), jugar a chorrajuegos que al menos entretenían un rato, oir diferentes canales musicales… Y lo mejor: siguimiento a la GPS en tiempo real de nuestro trayecto por el mundo mundial, colgaremos foto de eso.
En cualquier caso, llegamos a Narita a eso de las 6:30 de aquí, lo que son vuestras 23:30, habiendo dormido prácticamente nada y hechos un trapo, pero contentos (no sé si por llegar a Japón o por salir del maldito avión). Venga a seguir japos por pasillos, hasta que nos damos cuenta de que, siendo guiris como somos, tenemos que seguir un trayecto diferente. Un control de esos con cuestionario incluido ("¿ha traido usted drogas, piltrafilla?", "¿es usted un terrorista buscado, cabroncete?") y una revisión de la maleta no sea que traigamos escondido un huevo de Godzilla. Pero somos gente pura de espíritu y nos dejan pasar. ¡Y ahí estamos, en el jodido Japón!
Welcome to Japan
La cosa está en que tenemos que plantarnos en Tokyo, y el aeropuerto de Narita está a tomar por saco, así que empieza la parte tensa del asunto: el transporte en tren/metro. La cosa empieza bien, porque pillamos un tren expreso que va para Tokyo sin demasiado problema, pero es que para gentes como nosotros acostumbradas a un par de líneas de metro y una de tren, lo que nos íbamos a encontrar era demasiado. Te bajas en la estación de Tokyo, y resulta que para ir a nuestra parada final has de pillar dos líneas diferentes (Japan Railways i línea Ginza de metro), cada compañía son sistema de pago diferentes (en JR si transbordas has de pagar la diferencia de precio entre los 2 trayectos al salir del segundo, un cachondeo). En nuestro caso ni siquiera sabiamos que línea se había de pillar, ni donde, ni como, las mochilas eran un handicap muy tocamorales, y en el metro de golpe había 10 millones de japos en plan marea humana invadiéndolo todo. Tenso, la verdad. Pero llegamos, con un par. Y es que se agradece que todos los nombres de paradas estén también escritos en cristiano.
El expreso Narita - Tokyo de Japan Railways. No se percibe, pero es INCREIBLEMENTE largo.
Y ya sólo falta llegar del metro al hotel. Ahí estábamos nosotros arrastrando mochilones por las calles de Asakusa, que es el barrio donde tenemos el cutrehostal. Venga a andar, y gira para aquí, y para allí, y no vemos hostal ninguno. Por suerte un simpático nativo enfundado en un trajecillo nos acompañó un trecho cuando le preguntamos y nos indicó el resto en un comprensible inglés de Albacete. Esta gente cuando quiere es útil de verdad.
Le llegada al hostal y el primer día de garbeo en próximos posts.
Stay tuned!






Vaya odisea esto de llegar al cutrehotel no? Veo que el Enric iba bine preparado para el viaje… Por cierto tete si tienes fotos del cutrehotel ponlas, alomejor no es tan cutre como me lo estoy imaginando…
Un besito!
Comment por Ainhoa — 4 October, 2006 @ 8:20
Jolin Aitor como te enrollas!jeje,pero se agradece! Muy xula la foto del avión,pero faltas tú…
Comment por Sandreta — 4 October, 2006 @ 11:19