3º día: jardines del Palacio Imperial y Akihabara (de nuevo)
Nota: estimados seguridores y seguidoras, en este post, y de momento, no habrán fotos. Vamos, que no se van a colgar, porque haberlas hailas. El tema está en que Flickr ya no me deja subir más tema a mi cuenta gratuita, y me debato entre ir abriendo cuentas cada 2 días o pagar los 20$ que piden para ser pro. Ya veré que diantre hago.
Renota: Ainhoa, una de esas fotos es una katana en una tienda (una katana cutre por eso).
Requenota: gracias al buen amigo Diego, tenemos cuenta en Flickr donde seguir subiendo fotos. ¡Gracias amic!
Al turrón.
Hoy nos hemos dado un garbeo por la parte visitable de los jardines del Palacio Imperial. Y digo visitable porque la mayor parte no lo es. El Emperador querré su privacidad y tal, qué sé yo. El caso es que son la mar de guapos. Muy bonitos, vamos. Todo súper cuidado, hasta el menor detalle. Y grandes, son grandes. Muchísimo. Sólo hemos visto los jardines del Este, al parecer también son visitables los del Norte. El único punto negro del asunto es que, como los más aférrimos seguidores del blog sabréis, hoy llovía en Tokyo. Y maldita la gracia.
Los jardines están en medio de la zona de negocios
Una vez que ha empezado, ya no ha parado. No llueve fuerte en plan tormenta, pero cae agua, muy finita ella, sin parar. Si a eso le sumamos el viento que ha empezado a soplar con cierta insistencia, al final la cosa se ha vuelto muy insoportable. Como además llevábamos unas horitas pateando los jardines, pues hemos decidido que había que irse a algún sitio cerrado: algún centro comercial de Akihabara.
Entrada a los jardines
Nos platamos allí (dominamos el metro ya que es un primor, pero es carillo el jodío), nos metemos entre pecho y espalda un plato de arroz, ternera y curry, y a ver tiendas. Muchas tiendas. La otra vez a penas vimos Akihabara, y hoy intuimos que no hemos visto mucho más, pero la cosa pinta muy grande. Muchas pequeñas tiendas de electrónica, y muchos centros comerciales gansos de lo mismo. Y además gente atendiendo en español, curioso. Cada cual se ha comprado lo que buscada (un reloj Enric, unas tarjetas de memoria Iñaki y Jaume), y luego hemos gastado unas moneditas en unos recreativos, que esto es Japón coño.
Lo cierto es que eran guapos de cojones, con perdón
Y de vuelta al cutrehostal. No sé si me he pillado un constipado, pero en cualquier caso Enric viene preparado con un cargamente de Frenadol.
Hasta mañana buenas gentes, sed buenos.





