5º día: Shinjuku
Y en esto que nos decimos, "habrá que ir a Shinjuku", y para Shinjuku que nos fuimos.
Shinjuku es el barrio moderno de Tokyo. Rascacielos, mucha luz, mucha gente, muchas calles, muchas tiendas, muchos restaurantes y sobretodo McDonald’s. Es el corazón de Tokyo, vamos.
Shinjuku de día
Es un barrio immenso, estuvimos todo el día pateando por allí y lo que quedaba por ver creemos que era mucho. Allí es de donde salen las típicas fotos de Tokyo llenas de neones coloridos en las paredes y rascacielos to guapos. Lo cierto es que es un lugar espectacular, y las guías no se equivocan cuando dicen que, de tener un sólo día para ver Tokyo, debería irse a Shinjuku.
Allí se encuentra el Ayuntamiento de Tokyo, que son dos rascacielos de agárrate y no te menees. Uno de ellos es de los más altos de la zona, y además es un mirador gratuito para ver Tokyo desde las alturas. Obviamente, estando por allí, nos metimos a ver que pasaba.
Ayuntamiento
Hicimos la cola, nos revisaron las mochilas (supongo que para comprobar que no nos dejábamos las llaves de la habitación) y para el ascensor. 45 pisos en 55 segundos, el cambio de presión se hizo evidente cuando empezaron a taponarse los oidos. Desde arriba la vista es… espectacular. No se puede explicar lo exageradamente grande que es Tokyo. Mires a donde mires nunca se acaba, es una visión muy, muy sorprendete. Barcelona debe ser como un barrio de por aquí, y no uno demasiado grande. Al fin y al cabo, en el núcleo urbano viven 40 millones de personas, 4 veces más que en París y más de 10 veces más que en Barcelona.
Una locura de grande
Saliendo de allí nos fuimos para Shinjuku Este, que viene a ser la zona de paseo. Allí es donde están las luces, tiendas y gentes que antes hablábamos. Es bonito, es agradable, es espectacular, y es chuli guay. Y hay más McDonald’s en este barrio que en todo España xD.
Shinjuku de noche
Por fin pudimos ver de nuevo japonesitas en mini-mini-falda o mini-mini-pantalón con tacones de aguja de 15 centímetros andando raro. Se las ve sólo en los barrios más modernos.
Y nada, a ver que hacemos para nuestro último día en Tokyo.





