De Tokyo a Kyoto, con amor
Los días en Tokyo habían de tocar a su fin, y con tristeza en el corazón, pero con un Ryokan (hotel típico japonés) ya reservado y medio pagado, tocaba partir hacia Kyoto.
Con el billete del Shinkansen (tren bala) reservado para las 10:06 de la mañana, todo estaba planeado: nos levantamos a las 7:30, nos arreglamos, recogemos, y las 9:30 estamos sobrados en la estación. Pues el plan a tomar viento, como cabía esperar. Nos dormimos, nos levantamos con 45 minutos de retraso, y salimos por patas del cutrehostal rezando para que no saliesen sin nosotros.
Para más inri Jaume y yo, arrastrados por una marea de japos, perdimos el tren hacia la estación de Tokyo, ante la atónita mirada de Enric e Iñaki que sí estaban en el tren. Por suerte los trenes pasan con puntualidad nipona cada 2 minutos y no hubo mucho que lamentar.
El shinkansen por dentro, un tren normal
Llegamos al shinkansen con 6 o 7 minutos de sobra y todo, no hay nada como que un plan salga bien. El viaje en sí, poco que contar. Un tren de alta velocidad no impresiona mucho desde dentro, menos si vas durmiendo y con la persiana de la ventanilla bajada por el sol de justicia que te está friendo, en fin, una cosa más que tachar de la lista como dice Jaume.
A mediodia, en Kyoto. Acostumbrados como estamos a lidiar con las líneas de tren y metro de Tokyo llegar a nuestra estación fue pan comido. Los trenes son más cutres, hay menos gente, se nota que no es una mega-ciudad al estilo de Tokyo.
Ventilación del metro en Kyoto, tecnología punta
En fin, nuestro barrio es en plan pueblecito, está curioso. En un próximo post hablaré del ryokan y tal.




Aitor ya me extrañaba que tu “ejecutases” un plan puntualmente jejeje! Por cierto ahora no podreis decir que son Inaki i Enric los despitados, porque todos teneis lo vuestro XDXDXD!
Comment por TBBB — 10 October, 2006 @ 17:09
JOder, si es que la verdad ya me estaba extrañando a mí que no os durmieseis ni os pasase nada más a parte de lo de las llaves… Aún os quedan 3 o 4 días, así que me parece que aún no estamos “curaos de espanto”.
Alá, a seguir con vuestro viaje
Comment por Ainhoa — 10 October, 2006 @ 21:06