The Iñaki Witch Project
Os comentaba hace un rato que Iñaki se perdió en búsqueda del Kiyomizu-dera. Hemos podido recuperar unos escalofriantes documentos que reflejan el terror que tuvo que superar Iñaki en soledad.
Ahí van.
Os comentaba hace un rato que Iñaki se perdió en búsqueda del Kiyomizu-dera. Hemos podido recuperar unos escalofriantes documentos que reflejan el terror que tuvo que superar Iñaki en soledad.
Ahí van.
Ayer acordamos levantarnos pronto, a las 8, para aprovechar el día, con un par. Y joder si lo hemos conseguido. Pero joder si estaba lloviendo en Kyoto, a mares. Y cuando llueve a uno le da la pereza… y sale a la calle a las 12, cuando ha dejado de llevar.
Nos hemos ido para Sanjusangen-do, la colección de 1000 estatuas, básicamente por estar cubierto. Hemos echado unas fotos del recinto por fuera, es el edificio de madera más largo de Japón, y ninguna por dentro, básicamente por estar prohibido. La colección es muy chula, 1000 estatuas de 42 brazos, del tamaño de una persona, más la estatua gorda de la diosa Kannon en medio, más los 28 dioses guardianes. Una putada que no se puedan hacer fotos.
El edificio de madera más largo de Japón
Saliendo de allí, y como no llovía, nos hemos planteado que hacer. Enric, Jaume y yo queriamos ver la ciudad del cine, que es donde se filman las pelis de samurais y tiene varias calles en plan época Edo y gente disfrazada. Iñaki prefería ver otro templo, el templo del agua pura, Kiyomizu-dera. Así que nos hemos separado y hemos quedado en la estación de Kyoto más tarde.
Aquí ha empezado la parte cachonda del día. Los 3 espabilados nos plantamos en la estación que queda al lado de la ciudad del cine. Miramos el mapa de la estación y, efectivamente, ahí está. Empezamos a andar, a andar, andamos más, tiramos recto, giramos a la izquierda, a la derecha, pim, pam, pum, y estamos perdidos en medio de un barrio de las afueras de Kyoto. Los niños de por ahí en su vida habían visto un occidental, no paraban de decirnos "hellos" y "byebyes". Al fin, sudados, cansados y puteados, volvemos sobre nuestros pasos y preguntamos en una gasolinera en la que casi lo hacemos antes. Habiamos girado una calle después de la buena. Cágate. Llegamos al sitio al fin y… están cerrando las taquillas xD. Genial. Pillamos el tren para volver, y somos tan melones que va en dirección contraria… en fin…
Perdidos, y no en una isla
Volvemos a la estación de Kyoto justo cuando llegaba Iñaki, muy sudado, con cara de cansado.
- ¿Qué tal el templo?
- Me he perdido
Toma ya… Resulta que ha tardado hora y media en llegar a un templo que estaba a 20 minutos de donde estábamos. Como dice él, "me he ido al Horta de Kyoto". Él al menos ha llegado al templo, que al parecer estaba bien, pero ha llegado tan cansado y puteado que no le ha parecido todo lo guapo que esperaba. Aquí van las fotos.
Kiyomizu-dera
Chorros de la inteligencia, la prosperidad y la longevidad
En fin, vuelta al ryokan y baño muuuuuuy caliente y relajante. Mañana tiraremos para Nara a ver que pasa por allí.
Aquí está, al fin, ¡el baño del ryokan!
La cosa es cachonda: te sientas en un taburete y te duchas ahí sentaico. Como toda la habitación es ducha no has de preocuparte porque salga agua de ningún lado, es un baño sin preocupaciones xD. Luego te metes en la bañera de agua caliente con hierbas y te derrites rollo sauna.
Sales de ahí planchado y listo para dormir. Muy recomendable estimados amiguitos.
De ahí sales planchado
Lo habíamos visto alguna vez en Tokyo, pero en Kyoto llama más la atención por darse en todos los semáforos. Resulta que cuando se ponen en verde los semáforos de peatones suena una música / sonido (muchas veces el canto de algún pájaro) por un altavoz, para guiar a los invidentes. Curioso y útil.
Fíjese el lector en el altavoz junto al semáforo (toma frase)
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